El juez legitima mediante un auto la quita del 85% en el convenio del Celta

El magistrado responde al recurso considerando suficientes los informes de Xunta y Concello para aplicar una quita especial

FUNCIONAMIENTO La disconformidad de los pequeños acreedores marcará la junta concursal de esta mañana en Pontevedra

La quita del 85% propuesta por el Celta en su plan de viabilidad llega con un refrendo más a la junta de acreedores de esta mañana. El titular del juzgado de lo Mercantil número 1 de Pontevedra José María Blanco dictó ayer un auto en el que considera suficientes los informes de la Consellería de Facenda y del Concello de Vigo para aplicar una quita especial (superior al 50%) al entender que se trata «de una empresa con especial trascendencia para la economía». El auto del magistrado responde al recurso de reposición de un acreedor minoritario que solicitaba al juez que motivara los porqués de semejante reducción solicitada por el club y avalada por los administradores concursales. Con esta comunicación podrá celebrarse hoy con total normalidad la junta de acreedores que pondrá fin a la primera fase del proceso concursal.

La sociedad viguesa llega a la cita con las adhesiones de Hacienda y Caixanova cerradas aceptando una quita del 85% en la deuda ordinaria, lo que provocará el presumible disgusto de alguno de los 185 acreedores minoritarios que tienen derecho a estar en el cónclave.

Todo indica que habrá oposición, aunque estéril. Los pequeños acreedores -en su mayoría representados por letrados- tendrán que aceptar la quita, o convertir el 50% la deuda en un préstamo participativo con dos años de carencia cuya pago podría dilatarse en el tiempo hasta tres décadas o en su defecto canjear todo el dinero por acciones. La idea es pasar de los 69 millones de euros recogidos como deuda en el informe concursal a 30,5, que se pagarían a diez años según el plan de viabilidad elaborado por el Celta y avalado por los administradores concursales. Su única posibilidad será impugnar el acuerdo durante los 10 días hábiles posteriores que otorga la Ley.

Cualquiera de las posibles fórmulas parecen raquíticas a los ojos de los pequeños acreedores, pero son las únicas que pueden dotar de viabilidad al Celta según reconocen los administradores concursales en su informe de evaluación de convenio. En su segundo punto -razonabilidad financiera de la propuesta- los emisarios judiciales indican que «la filosofía que subyace en la propuesta nos parece válida, y consideramos que puede ser un camino adecuado para que la deudora supere su situación de crisis, proporcionando a los acreedores una satisfacción, escasa, pero acorde con la realidad de sus posibilidades».

Responsabilidades:
En cuanto a la calificación del concurso (fortuito o culpable) simplemente se procederá a la apertura de la sección sexta y a partir de ahora comenzará a desarrollarse una especie de juicio paralelo hasta tomar una decisión al respecto. En caso de considerarlo culpable, habría que depurar responsabilidades entre el actual equipo de gestión y o el anterior, a quien atacó directamente el informe concursal que vio la luz en noviembre pasado.


El proceso más rápido y el de mayor porcentaje

El proceso concursal del Celta batirá esta mañana todos los récords del fútbol profesional. Se convertirá en el más rápido, apenas un año, y el que mayor porcentaje de quita ha conseguido, el 85% en su primera opción. Las Palmas, Málaga y Sporting, los tres precedentes anteriores han invertido más tiempo en superar la administración judicial y sus quitas nunca han sido tan jugosas.

El primero en abrir el camino, de la mano del juez Juan José Cobo Plana, fue la Unión Deportiva Las Palmas en noviembre del año 2004 con una deuda de 66,6 millones de euros que catorce meses después quedó rebajada a 22. Se ahorró un 60% en la operación y garantizó su viabilidad.

El siguiente, medio año después, fue el Sporting de Gijón. Al igual que el Las Palmas, no fue voluntario, sino inducido por uno de los acreedores. La concursal sportinguista duró 16 meses rebajando la deuda de 50,7 millones a 17, lo que supone un 66% de rebaja global. La junta de acreedores recibió una impugnación que bloqueó el proceso durante largo tiempo.

El proceso del Málaga se extendió entre noviembre del año 2006 hasta junio del 2008. El club consiguió una quita del 50% y la deuda pasó de 27 millones de euros a 18,7.


«La deudora no está en disposición de ofrecer mejores condiciones», indican los administradores

En el documento elaborado por la administración concursal se alerta de un punto de obligado cumplimiento para reflotar al club, estar cuando menos en Segunda División, ya que un descenso durante la década que dure el plan de viabilidad a Segunda B dejaría a la sociedad «abocada a la liquidación». El plan B, jamás descubierto, del que hablaba la cúpula del Celta no parecía tener demasiados visos de existir. Por contra, un ascenso a Primera acortaría los plazos de pago. La previsión sería liquidar en cinco años al aumentarse en 13 millones los ingresos por televisión.

Del plan de pagos destaca el informe que «resulta coherente e integrado en el plan de viabilidad (…) y ambos documentos en su conjunto vienen a demostrar que la sociedad deudora no está en disposición de ofrecer mejores condiciones a los acreedores». Pone el acento en este sentido el convenio alcanzado por el Celta con sus dos máximos acreedores para la deuda ordinaria.

Mantener el club vivo

El informe concluye indicando «una solución positiva en el sentido que conjuga con cierta satisfacción las expectativas de los acreedores en cuanto a la recuperación de sus créditos, con el mantenimiento de la actividad y consecuentemente de los puestos de trabajo de la deudora, en un proyecto de continuidad como sociedad titular de un club de fútbol tan unido históricamente a la zona y al fútbol español en general».

Austeridad y contención

En el informe se enfatiza «el esfuerzo de la deudora por aplicar criterios coherentes de austeridad, y de recortes y contención del gasto, el cual ha posibilitado el cumplimiento de las obligación de la entidad a partir de la fecha de declaración de concurso y hasta el mismo día de presentación de este informe». Destaca en este sentido «las aportaciones económicas del presidente del club que han sido decisivas para conseguir este objetivo».

El mismo informe desvela que Carlos Mouriño convertirá en acciones los 2,7 millones de euros que ha adelantado al Celta en los últimos tiempos, convirtiéndose todavía en más dueño de la entidad.

Falta por saber por cuánto será la ampliación de capital que debe convocarse en un máximo de 180 días. Saldrá del montante global de los acreedores que se acogerán al plan C.

Cada acreedor podrá disponer de tres turnos de intervención

A la junta de acreedores prevista para esta mañana, desde las nueve y media, en la Audiencia Provincial de Pontevedra, están convocados todos los acreedores o sus representantes legales debidamente acreditados.

Durante la sesión cada uno de ellos podrá solicitar la palabra hasta en tres ocasiones con objetivo de formular las objeciones que crea convenientes al plan de viabilidad presentado. No se espera ningún tipo de incidente pese al descontento existente ya que la mayoría de los acreedores han delegado en sus abogados y procuradores. En similares circunstancias la junta del Málaga duró 35 minutos.

Fuente: La Voz de Galicia