Faro de Vigo, martes 2 de Diciembre de 2008

El celtismo debate hoy sobre su futuro. Lo hará a través de la junta general de accionistas. Además de los puntos habituales en el orden del día, como el examen y aprobación de las cuentas del pasado ejercicio y el presupuesto del actual, la directiva ha incluido la revocación de la ampliación de capital que se acordó el año pasado. Aunque el proceso concursal en el que está inmerso la entidad no figura específicamente en la agenda, será sin duda el tema estrella en el turno de ruegos y preguntas. El nudo de ese proceso se encuentra actualmente en las negociaciones que el Celta mantiene con Caixanova y que se han intensificado en las últimas horas.
Como había adelantado el consejo de administración, ayer no se alcanzó el quórum necesario para la celebración de la junta en primera convocatoria. Será hoy, en el Centro Social Caixanova y a partir de las 19.00 horas, cuando los accionistas conozcan y discutan sobre la situación del club en una asamblea que tiene carácter ordinario y extraordinario.
Las juntas generales de accionistas suelen ser meros trámites, aburridos y a los que apenas se presta atención. En el caso celeste, tal costumbre se ha roto en varias ocasiones._Sucedió en el año en que Equipo Celeste intentó desbancar a Horacio Gómez de la presidencia. En las actuales circunstancias, la concurrencia se multiplicará como ya sucedió hace doce meses.
Cuenta más lo que se hable que lo que se vote, porque el consejo de administración tiene garantizada de antemano la aprobación de todos los puntos. Incluido el tercero, uno de los que aportan la condición de extraordinaria a la junta: “Revocación, en su caso, del acuerdo de aumento de capital aprobado (…) el 5 de diciembre de 2007″.
Aquella noche, el consejo de administración sacó adelante una ampliación de capital que suponía un desembolso total de 50 millones de euros (se contemplaba una elevada prima de emisión). Consideraban entonces que era el instrumento adecuado para proporcionar solvencia al Celta. La situación ha variado merced al proceso concursal. Por eso, y según explicó hace algunos días el director general, Antonio Chaves, el club apuesta ahora por dar marcha atrás. La ampliación de capital se afrontará, en todo caso, en el futuro y en condiciones adaptadas a la situación en que quede el Celta tras el proceso concursal._Si se efectúa la quita de un cincuenta por ciento sobre la deuda ordinaria ya no haría falta elevar el capital hasta cifras tan altas.
Fuera del campo deportivo, la actualidad celeste gira desde el verano en torno al proceso concursal que el club solicitó y ha sido admitido en el Juzgado Mercantil Número 1 de Pontevedra. Actualmente está abierta la fase de impugnación de la lista de acreedores elaborada por los administradores judiciales.
Todas las partes implicadas admiten abiertamente que el futuro del Celta pasa por llegar a un acuerdo con su principal acreedor a nivel ordinario, Caixanova. Aunque la directiva había descartado la posibilidad de presentarse en la junta con un acuerdo con la entidad financiera bajo el brazo, en las últimas horas se han intensificado las negociaciones, cuyo estado exacto posiblemente analice el presidente, Carlos Mouriño. En el bando celeste se muestran optimistas; en el bando bancario prefieren la cautela.

Horacio Gómez decidirá a lo largo del día, y en función de su agenda personal, si asiste a la junta general de accionistas. Acudirá si concluye a tiempo una reunión empresarial. El ex presidente, en todo caso, está dispuesto a defender la gestión que él y sus colaboradores realizaron durante su mandato y que tanto la directiva actual como los administradores judiciales han criticado. Si hoy no puede estar presente en el Centro_Social Caixanova, elegirá otro momento y lugar para exponer sus argumentos.
Gómez prefirió eludir el debate durante varios meses tras abandonar la presidencia, incluso cuando su sucesor y ex compañero en el consejo de administración, Carlos Mouriño, empezó a cuestionar la labor que había realizado al frente del club. A la asamblea del año pasado asistió tras reconsiderar en el último momento su idea de ausentarse. Al final, su intervención y la réplica de Mouriño cerraron una velada muy caliente.
Su actitud ha cambiado de forma radical ante los últimos acontecimientos. Horacio Gómez no está de acuerdo con la valoración y los criterios aplicados por los administradores judiciales en el informe que han elaborado con motivo del proceso concursal. Mantiene que dejó al club con una deuda asumible, según criterios del fútbol español y con el equipo clasificado en aquel entonces para la Copa de la UEFA. En su opinión, Carlos Mouriño y sus consejeros deben asumir la responsabilidad de lo que ha sucedido con el Celta desde entonces.
Es un discurso que conocen su entorno, pero que el ex dirigente todavía no ha expresado de forma pública mediante declaraciones directas. Horacio Gómez y sus asesores están estudiando la situación para escoger el momento adecuado en el que aparecer sobre el escenario.
Según algunas fuentes, Gómez no se habría acreditado aún para la junta y el plazo concluyó hace cinco días. Otras voces del entorno de Horacio insisten en que éste tiene la posibilidad de asistir. Y la está considerando seriamente.


Un acreedor recurre la calificación de su deuda

Concluye hoy el plazo para impugnar la lista de acreedores del Celta elaborada por los tres administradores concursales.Y a falta de estas últimas horas ya está claro que la titular del Juzgado Mercantil Número 1 tendrá que revisar al menos un caso.
Uno de los acreedores ha recurrido lo dictaminado sobre lo que se le debe,no se sabe si por la cuantía o por la calificación. El Celta ignora de momento cualquier clase de dato, incluso su identidad. Pero en Praza de España saben al menos que ese “recurrente fantasma” no es Caixanova, que es la única que podía desequilibrar los planes celestes.
Los administradores nombrados por la jueza para tutelar el proceso concursal del Celta,Prada Gayoso, Pérez Bouzada y González Vázquez, cerraron hace tres semanas la lista en la que fijan quiénes son los acreedores del Celta,cuanto se le debe a cada uno y si esa deuda es privilegiada (se cobra íntegra, pero no tiene derecho a votar sobre el convenio) o ordinaria (vota y sufre la quita, en caso de que se apruebe, y que el club celeste propone que sea del 50 por ciento).
Los acreedores tienen derecho a presentar una reclamación, tanto sobre el montante como sobre la calificación de la deuda.La aprobación del convenio y en consecuencia el éxito del proceso depende de Caixanova, a la que corresponde más del cincuenta por ciento de la deuda ordinaria (14 millones de 27,6 totales). Si la entidad financiera quisiese que catalogasen un mayor porcentaje de deuda como privilegiada (en principio, sólo cerca de 6) y la jueza lo aceptase, el programa previsto por el Celta se derrumbaría.A expensas de lo que suceda esta mañana,Caixanova no reclama.
El impugnador tampoco es el otro gran acreedor del Celta, la Agencia Tributaria, que además tiene casi toda su deuda (19 millones de 33) calificada como privilegiada.
El Celta conocerá en las próximas horas los detalles de este caso y tardará algunos días en conocer el dictamen de la jueza. Aunque en teoría no afectará a sus perspectivas de futuro.