Hace 8 años…
Hace poco más de 8 años (un 16 de enero de 1999), Celta y Mallorca disputaban en Balaídos un espectacular partido con el liderato en juego. Era la jornada 18, y los celestes consiguieron ganar por 4-2, aunque finalmente se les escaparía el simbólico campeonato de invierno tras caer una semana después en el Calderón.
Los locales formaron con Dutruel, Michel Salgado, Cáceres, Djorovic, Berges, Karpin, Mazinho, Makelele, Mostovoi (Tomás 87′), Sánchez (Revivo 61′) y Penev. En el banquillo, Victor Fernández. Enfrente, el que quizá fue el mejor Mallorca de todos los tiempos, dirigido por Héctor Cúper y con un once formado por Roa, Olaizola, Marcelino, Siviero, M.Soler, Lauren, F.Soler, Ibagaza (Paunovic 80′), Stankovic, Chupa López (Carlos 69′) y Biagini.
En esa tarde de sábado, bajo una intensísima lluvia, ambos conjuntos mostraron el porqué de su clasificación. El derroche físico tuvo su recompensa para el aficionado, que vibró con los dos lejanos zapatazos de Karpin que anulaban los goles del Chupa López y de Biagini de penalti.
Con el 2-2 se llegó a los últimos minutos. Ni un solo alma se había movido de Balaídos, expectantes ante lo que pudiera suceder. E hicieron bien, pues aquél remate de Goran Djorovic a la salida de un córner desató la fiesta. Con un Balaídos entregado y coreando “A Rianxeira” en un verdadero diluvio, Haim Revivo puso el colofón a una noche mágica con un soberano gol de saque de falta.
El tiempo no pasa en balde, y de aquél 4-2 sólo queda el recuerdo de los seguidores. Este domingo Celta y Mallorca no pelearán por el liderato, ni seguramente nos brindarán un fútbol tan espectacular como aquél, pero la importancia de este partido es igual o incluso mayor. Nuestra primera gran final.



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