O Celta derrota o Hercules e segue crecendo.
Arranque frío del Celta, con algunas imprecisiones que el Hércules, más centrado, no aprovechó. Fueron cinco minutos de toma de contacto con la competición, muy alejada en el tiempo para el equipo vigués, que tras las dudas iniciales tomó el mando y comenzó a enlazar llegadas al área rival.
Primero con una gran jugada de Dani y un remate alto de Óscar Díaz. Después con un lanzamiento desde la frontal de Rosada, otro de Dinei…
El Hércules, en cualquier caso, ofrecía respuesta. Taborda lanzó desde fuera del área y Notario desvió con una buena mano. El dominio, cumplido ya el primer cuarto de hora, era ligeramente local, con mucho juego por bandas y dinamismo arriba, pero el conjunto alicantino no se sentía cómodo defendiendo, buscaba el cuero y mostraba la ambición de la que carecen la mayoría de los equipos que visitan Balaídos.
El encuentro se fue igualando, con buen juego, intención de ganar en ambos lados y problemas para la zaga celeste a los veinte minutos, ya que sus dos centrales habían visto la tarjeta amarilla. Rosada, el medio centro de contención, fue amonestado también en esa fase de indefinición del encuentro, que tenía alternativas, ida y vuelta y polémica, ya que los celestes reclamaron dos penaltis por caídas de David y Óscar Díaz.
Había, eso sí, muy buen fútbol, un bonito espectáculo. Ambos equipos combinaban bien, con velocidad, con las ideas claras. La especulación no formaba parte de las propuestas de ambos conjuntos y tanto Notario como Calatayud, aún sin intervenir demasiado, tenían que estar permanentemente en tensión.
A falta de cinco minutos, Dinei estuvo a punto de marcar con un gran cabezazo a centro de David que salió rozando el palo izquierdo del guardameta visitante. Rubén también tuvo una buena oportunidad tras una falta lanzada por Óscar Díaz desde la izquierda, pero el central no conectó bien el cabezazo. La primera mitad acabó con un lanzamiento desviado de Tote, uno de los destacados en el cuadro de Mandiá.
Tras la reanudación, el Celta anotó a los diez segundos, en la jugada del saque de centro. Dinei prolongó hacia David y el punta celeste se estrenó como goleador con un gran lanzamiento cruzado. Fue una zarpazo tremendo del Celta, que invirtió de forma brutal en el arranque de la segunda parte la desconexión que sufrió en el inicio del encuentro.
Los vigueses estuvieron muy cerca de sentenciar el partido de mansera inmediata con dos buenas ocasiones, la primera de Peña, que no llegó por centímetros a cabecear un centro de Dani Abalo y otra de Dinei, cuya chilena, a bocajarro, fue despejada por Calatayud.
El gol celeste agitó el choque, con el Hércules más volcado y el Celta buscando sin tapujos el segundo tanto. Seguía habiendo un buen espectáculo, con velocidad, ritmo y ambición. El conjunto vigués se mostraba mucho más peligroso en cada llegada, más certero y atinado. Tras las ocasiones desperdiciadas, llegó el acierto con un buen robo de Dinei en la línea de fondo y un mortífero pase atrás a Óscar Díaz, quien no perdonó.
El equipo local era tremendamente superior al rival y seguía acumulando ocasiones para aumentar su ventaja. Con un juego brillante, en fases espectacular, el Celta amasaba un triunfo de enorme valor, que le acercaba de nuevo a la zona alta de la tabla y, sobre todo, le da una gran confianza. De todos modos, el Hércules seguía intentando regresar al partido y obligaba a los celestes a mantener la concentración y la intensidad física.
El encuentro recobró todo el interés de un plumazo. Rubén Navarro acertó a rematar un centro de Morán y, con muchos minutos por delante, el Hércules buscaba con ahínco el empate.
Apretaban los de Mandía y el Celta se afanaba en defender, sin despreciar las salidas a la contra. A falta de un cuarto de hora, había inquietud en Balaídos por las apreturas del marcador, y por el fuerte empeño del rival en conseguir el empate. El campo vibró a los 34 minutos: Borja Oubiña debutó en Balaídos esta temporada y fue ovacionado en su entrada al campo.
Poco después, Notario sacó una mano prodigiosa a un cabezazo a bocajarro. Sufría el Celta para mantener su ventaja. Taborda anotó en fuera de juego en pleno acoso del rival. El cansancio pasaba factura a los celestes, que se encerraron en su área para proteger la victoria, aunque en los instantes finales Trashorras estrelló el cuero en el palo.
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