Seriedad, entrega, orden, ambición, oficio… el Celta recuperó las virtudes de la pretemporada en su debú en la Copa del Rey y superó al Alicante en el Rico Pérez con un gol de Óscar Díaz desde fuera del área. Los de Pepe Murcia trabajaron a destajo, con un Rosada sobresaliente, para certificar su presencia en la siguiente ronda del torneo. La victoria rearma la moral de los celestes para su siguiente, y ya muy próximo compromiso, ante el Castellón.
——————————————————————————–

Con intensidad y ambición, con muchas ganas, arrancó el Celta su partido de Copa en el Rico Pérez, donde en los primeros minutos fabricó un par de buenas llegadas con Óscar Díaz y Trashorras como lanzadores. Los celestes protagonizaron un buen arranque de partido y agrandaron el temor del Alicante, que tardó en desprenderse de su timidez para presionar el cuadro de Pepe Murcia e igualar el encuentro. Peragón, con un cabezazo bien neutralizado por Falcón, capitalizó el primer ataque local.

El Celta acumuló un buen número de debutantes en competición oficial, mostró un aspecto notablemente diferente al del pasado sábado. En el once estaban Falcón, Fajardo, Peña, Danilo y Renan, cinco futbolistas que no participaron en el primer choque de Liga y alguno de ellos, como el medio centro brasileño Renan, con su primera aparición vestido con la equipación celeste.

El partido, pasado ya el primer cuarto de hora, iba afeándose, enredado en el mal estado del terreno de juego, en el asfixiante calor y en la fuerte presión de ambos conjuntos en la medular, aunque las apariciones del cuadro vigués en ataque siempre causaban mayor inquietud. Los celestes, buscando la claridad de Trashorras en la media punta, abrían el campo con Óscar Díaz y Danilo siempre en movimiento, buen complemento para el dinamismo de David. Su empeño acabó sin premio en el periodo inicial. A los de Pepe Murcia les faltaba una pizca más de precisión en la zona decisiva, tanto a balón parado, suerte en la que crearon peligro en diversas ocasiones, como en jugada.

La primera media hora de juego transcurrió con cierta irregularidad en el ritmo, con aproximaciones esporádicas, ciertas imprecisiones y la voluntad por encima de la vistosidad, aunque fue plácida para Falcón, sólo tenso en las jugadas de estrategia, y no tanto para Ricardo. En el tramo final de la primera mitad no hubo aceleración, se mantuvo la prudencia, la seriedad defensiva, las precauciones. Con el choque trabado, enganchado en una cadena de faltas, se llegó al descanso tras una contra celeste que no tuvo una buena finalización.

La segunda mitad comenzó con un gran pase de Trashorras a David, quien no pudo superar en el mano a mano al guardameta local, muy afortunado en el lance. El Celta, en dos minutos de juego, había creado, con el talento de Trashorras como génesis, la mejor ocasión del partido. Un instante después, el eje de la defensa del cuadro de Pepe Murcia fue sacudida por el árbitro, que amonestó a Peña tras una entrada a Peragón de idéntica intensidad que la que el delantero le acababa de realizar al zaguero boliviano. Rubén ya había visto la amarilla en la primera mitad, por lo que los dos centrales jugaban ya con la amenaza de la expulsión.

El Celta acusaba la lógica falta de acoplamiento de algunos de sus futbolistas, pero se mantenía con entrega y sacrificio en el partido, controlando las acometidas locales y asomándose, con menos frecuencia de la deseable, en ataque con peligro. Pasados los diez minutos de esta segunda parte una buena combinación céltica acabó con un remate de Danilo ligeramente desviado. El Alicante respondió con un remate de Alan que fue bien despejado por Peña y la demoledora reacción celeste llegó de inmediato con un fuerte lanzamiento de Óscar Díaz desde fuera del área que sorprendió a Ricardo. El trabajo celeste se había trasladado por fin al marcador del Rico Pérez, helado por el tanto del extremo madrileño.

Trashorras tuvo poco después una buena oportunidad en una falta desde la frontal que el lucense no logró dirigir. Granero agotó los cambios enseguida en busca de la necesaria reacción y Pepe Murcia situó en el césped al joven Dani Abalo, quien sustituyó a Roberto Trashorras. El espacio del centrocampista gallego fue ocupado por el autor del gol céltico, Óscar Díaz.

La defensa celeste se aplicó en los siguientes minutos para frenar el ímpetu del cuadro local, abocado a abalanzarse sobre el área céltica para restituir la igualdad y forzar, cuando menos, la prórroga. En esta faceta, la defensiva, destacó sobremanera Ariel Rosada, quien, con un buen apoyo en Renan, trabajó a destajo en el centro del campo.

A falta de un cuarto de hora, Pepe Murcia blindó su centro del campo con la presencia de Jonathan Vila, sustituto de Danilo, un cambio que devolvió a Óscar Díaz a la posición en la que debutó en Balaídos, pegado al costado izquierdo.

El equipo de Carlos Granero aceleró sus acciones, un tanto atropelladas, para sorprender a un Celta muy serio atrás, que sólo pasaba apuros, ligeros, en las jugadas a balón parado. Rosada a punto estuvo de redondear su magnífico partido con un lanzamiento desde su propio campo que salió rozando el palo de Ricardo. Un error del colegiado provocó al final una nueva jugada de peligro para el Alicante, una falta inexistente en la frontal del área de Falcón, felizmente sin consecuencias.

FICHA TÉCNICA:

ALICANTE C.F.: Ricardo, David Malo, Germán, Castells, Rubiales, Torrecilla (Borja, min.66), Tito, Ismael (Luis Gil, min.66), Capi (Alan, min.46), Fernando y Peragón.

R.C.CELTA: Falcón, Fajardo, Rubén, Peña, Fabiano, Rosada, Renan, Óscar Díaz, Trashorras (Dani Abalo, min.67), Danilo (Vila, min.76) y David (Dinei, min.82).

GOLES: 0-1, min.60: Óscar Díaz marca con un buen lanzamiento desde fuera del área

ÁRBITRO: Hernández Hernández, del comité canario. Amonestó a Rubén, Peña, Rosada, Ricardo, Castells y Peragón.

CAMPO: Rico Pérez, unos 1.500 espectadores.