El mar ya no se asombra,
cada vez que lo imposible con Suerte sola
vuela con amor su Ola.
Inerte el destino fuerte, entremira cada obra.

Celeste azul, todo, la ballena que no ahoga.
Demostrar: aquí, Difícil, no entenderlo.

“Bote, expulsión y penalti”, injusto, aboga:
como gustarse… enseñarse a ti mismo.

Esta vez todos juntos.
“Goles, ¡cinco!, encajando valer parados…
Filosofaba, desde Albacete ni uno en jugada. “Crónicas”.
Flan de esperanza, nunca fallen más cartas…”

uno X, uno, ambos “celta” sociedad, real rey…
Sin gran eclosión. Divino, lo Raro.
Mas reza esa ley:
“El que no pierde, sube, de López caro”.

Anthony Tilve